La
tecnología durante muchos años ha permitido generar mejores condiciones de
vida, la tecnología nació para permitirle al hombre realizar tareas de una
manera más simple, donde factores como
el tiempo o esfuerzo fueran disminuidos. Desde ese momento, se han logrado
crear desde mejores medicamentos, armas más modernas y herramientas
computacionales más eficientes. Pero es importante reconocer que la tecnología
es lo que es hoy gracias a las personas que han estado detrás de cada uno de
sus avances, es decir, los productos de innovación obtenidos actualmente son
los resultados de los esfuerzos incesantes de científicos e ingenieros que de
una forma u otra han logrado ir más allá de lo que un mundo muy religioso
comenta y las leyes tradicionales han transformado.
Estos mismos
científicos e ingenieros han sido testigos de cómo estos avances expresados
anteriormente han sido la causa principal de muchos de los daños que ha vivido
la humanidad, y es que la tecnología se ha prestado para generar beneficios
pero también para acabar con la vida de personas, ecosistemas, biodiversidad.
¿A qué se debe esto? Podríamos culpar ciertamente solo a los científicos e ingenieros
que fueron los creadores de nuevos artefactos, plataformas web entre otras
cosas, se podría decir que ellos con sus malas costumbres de vida decidieron
crear cosas para hacer daño. O en vez de hacer eso, podríamos culpar a los
consumidores finales de cada producto y decir que talvez el producto se creó
con un uso y el comportamiento ético y moral del consumidor hace que el
producto se mire con un enfoque muy diferente. Por ejemplo, quien creo el
cuchillo, no creo, ni quiero pensar que lo inventó para puñalear personas, creo
que su motivo fue encontrar una herramienta que permitiera cortar cosas para un
fin específico, cortar alimentos, telas, entre otras. Pero los ladrones
(consumidores finales de este artefacto) han decidido utilizarlo para despojar
a otras personas de sus pertenencias y hasta de su misma vida. Lo mismo pasó
con Facebook, y podemos ser testigos de lo que está ocurriendo ahora.
Y es que la tecnología
al ser tan polifuncional, puede ser creada con buenos propósitos y utilizarse
para malas cosas. Mario Bunge, en su lectura “Por una tecnoética”, invita a que
científicos, ingenieros y administradores al ser los creadores principales de
nuevos avances tecnológicos puedan ir mas allá de solo el artefacto en cuanto a
conocimientos técnicos, matemáticos, físicos etc., sino que también se den
cuenta de que lo único importante no es solo el conocimiento técnico de lo
creado sino también el comportamiento ético y moral de quien lo utiliza.
El real y
verdadero beneficio de un avance tecnológico tiene que ser que pueda ser utilizado
para lo que realmente fue creado, los ingenieros y científicos no solo se deben
lavarse las manos y decir que lo que pasa actualmente no es culpa de ellos
porque supuestamente “el dispositivo tecnológico no fue creado con ese
propósito”, y solamente eso, deben velar porque se creen estrategias que les
permitan establecer no solo un avance tecnológico sino también tecnoético
porque así se erradicaran muchas de las malas actuaciones desarrolladas hoy en
día.
Por: Adrián
Andrés Landazuri Rivas.
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